Autora
Conocida como:
Anamarek, Ana, Mareca, Marek, Oyetucó, Katiuska, Líder, o cualquier palabra pronunciada mientras se me señala con el dedo índice.
Intereses:
lo típico: dominación mundial, aprobar alguna asignatura por métodos no convencionales, dar de comer a los gremlins después de media noche, y todo ese tipo de pequeños detalles que hacen que el día a día sea una deliciosa aventura.
Extrañas habilidades:
seductor movimiento de cejas aleatorio; pelo carnívoro traga personas, objetos y gatos; si hay una superfice susceptible de provocar caídas, por muy remota que sea, me caeré… ah, y sé contar hasta 10 (e incluso más!).
Un poco de historieta:
engendrada, no creada.
El día que yo nací no hubo ni tormenta, ni apocalipsis, ni catástrofes… ya bastante hubo con mi nacimiento en sí.Mi infancia transcurre cual flashback de película, conservando unos pocos pequeños puntuales y centelleantes recuerdos. La torre alta y oscura, mis largas trenzas, un príncipe que me vendría a rescatar… y entonces… ¡piojos!. Hubo que cortar las trenzas. Después me confesaron que no había príncipe alguno, todo había sido una tapadera del gobierno para nosequé de los starbucks. Y el príncipe sólo había sido un superhéroe con capa que desde arriba parecía un príncipe… el hecho de que volase me debió de hacer sospechar. Moraleja: las trenzas drenan el cerebro. Si no mirad a pipi langstrum.
La adolescencia la pasé como cualquier chica con complejo postraumático de Rapunzel podría haberla pasado. Me encerré (otra vez (sindróme de Estocolmo)) en otra torre con vistas a un castor(me miraba fijamente, y entablaba duelos de miradas con él, que siempre acababa riéndose antes), con el objetivo de intentar transformar toda la paja posible en oro, pero me entró un ataque emo, cosas de la traumática adolescencia, e intenté montar un follón tremendo al pincharme con una aguja de hilar y me quedé dormida mucho tiempo. Mucho mucho.
Al despertarme fue como el atontamiento general que se siente cuando duermes una siesta muy larga, pero en mucho más, y así me quedé, todavía me estoy despertando… la cafeína en vena a veces ayuda. A veces no. A veces me dan ataques. En ocasiones veo ositos de peluche. Cookie Monster.
A parte de eso, también me encontré que durante mi ausencia, en todo momento hubo un clon-doble haciendo mi supuesta vida, al que por supuesto intenté eliminar para recuperar esa vida que no había sido mía, pero consiguió escapar gracias a unos poderes telequinéticos que espero(como original del doble) que yo también posea.
Qué clon más amable. Me dejo una nota. Una nota rosa, pero el color es lo de menos. Ahora tengo un webcómic y estudio Físicas.
Sí, Físicas es una carrera, y se pueden hacer muchas cosas con ella.
Jugar al frontón es una de ellas, aunque yo no lo haga.
Voz en off: (pensamiento en modo-eco) Por favor, que nadie conocido llegue a leer esto jamás… No soy yo, ellos me obligaron a hacerlo.
Alguna palabra aleatoria:
Chirimoya, cataplasma, omicrón, pardiez, repanocha en bicicleta…
Correo de contacto:
















